Archive for the ‘Sin categoría’ Category

Felicidades Yogui

Miércoles, Marzo 1st, 2017

Qué le voy a hacer. A mí la acumulación de fiestas me cansa un poco, por no decir mucho, y más si se atropellan en poco tiempo: Navidad, Año Nuevo, Sant Antoni y hoy, sí, hoy 1 de marzo es, también, jornada de celebración: el Dia de les Illes Balears.

Así se acordó por ley el 9/1984, pero no fue hasta 1999 cuando subió al altar de día no laborable (por cierto, en este mismo momento no sabría dibujar las bandera más allá de los colores, y supongo que no seré el único). Eso sí, es curioso porque coincide que en 1782 el Congreso aprueba la creación del primer parque nacional de los Estados Unidos y primero del mundo: Yellowstone (no viene mucho a cuento, pero me ha hecho gracia y porque por aquí somos muy de reservas).

Volvamos a los fastos, el Govern elabora un programa con actos tradicionales y se reparten premios (dicho sea de paso con todos respetos a los organizadores, participantes y obsequiados). Pero a pesar de los esfuerzos institucionales, unir cuatro islas en un sentimiento común y emotivo no acaba de cuajar. Por ejemplo si me preguntan de dónde soy, contesto menorquín (no balear), salvo que no sepan ubicar Sa Roqueta. Y creo no equivocarme si a los mallorquines o a los de las Pitiüses les pasa algo parecido.

¿Cómo unir lo que está separado por el Mediterráneo? Evidentemente tenemos nexos comunes, pero de ahí a que seamos «quatre illes, un país, cap frontera» Personalmente no me despierta ningún fervor patriótico.

Pero es que hay más, sinceramente aquí cada uno va a su bola, aunque nos queramos mucho. Cada territorio tiene sus necesidades, problemas e idiosincrasia. Realmente lo que nos une es a la hora de pedir el traspaso de transferencias del Govern a los consells insulares.

Y así queda resumido el 1 de marzo: una fecha en la que hay «puente», porque a nadie le amarga un dulce.

Los gallitos al corral

Sábado, Febrero 25th, 2017

Hace ya unas décadas la autoridad en las aulas, por regla general, la ejercían los profesores, a los que por supuesto se les trataba de usted. Estoy hablando de una clase teñida en la memoria en blanco y negro, de uniformes y de una disciplina un tanto cuartelaría donde a veces saltaba una tiza como un bólido (la verdad es que puntería, lo que se dice puntería, tenían los don y doñas de turno).

Sonaba la sirena y al patio, zona más relajada pero donde ahí el poder lo dictaban los jefes de la tribu, eran los gallitos los que ponían las normas (eso si no te birlaban el bocata). Primero los motes, segundo las frases despectivas porque eras diferente…  y, al menos, para el que escribe, la elección de los componentes para un equipo de fútbol era una tortura. Corrían los nombres y si eras gordito, bajito…tenías suerte si al menos te seleccionaban, aunque fuera de relleno.

Volvamos a los colores del siglo XXI. La enseñanza (que la educación corresponde a los progenitores) ha evolucionado al ritmo de la sociedad que tiene un reflejo en las aulas y los gallitos se mueven no solo a la hora del desayuno, sino que su territorio es cualquier parte del centro.

Algo está pasando si la conflictividad en el ámbito escolar ha crecido en un 69 por ciento en 2016 respecto al año anterior, así lo han comunicado los policías tutores. Con esto de las estadísticas siempre me asalta una duda. Se crece porque se ha perdido el miedo a las denuncias o porque hay más vigilancia o concienciación ante este problema. Supongo que será una mezcla de todo.

Lo que hay que aplaudir es el trabajo que están haciendo, eso sí con pocos efectivos, los policías tutores de Menorca. Es una figura que interviene ante un caso que puede derivar en daños psicológicos.

Sí, el que lleva gafas las seguirá llevando y al menos hábil le costará jugar a fútbol. Lo que está claro es que ahora los gallos es más fácil que vayan al corral.

La isla de los voluntarios

Jueves, Febrero 9th, 2017

Desconozco el número de asociaciones que se nutren de voluntarios para llegar a donde no arriban las administraciones públicas (por falta de ideas). La programación sociocultural se mueve en torno a esta gente anónima ya sea festivo o a la hora de emprender acciones de mantenimiento del legado que ha dejado su huella en la Isla. Y así tenemos un amplio abanico de ayuda a recuperar un camino o restaurar un molino. Se trabaja buscando el interés general, no por dinero, y la mayor recompensa es ver como su obra finaliza con éxito.

Como ejemplo nos detendremos en la Illa del Rei. Debía ser los años 90 cuando me encargaron un reportaje de este enclave del puerto de Maó. Recuerdo aquella expedición, acompañado por el incombustible Javier Coll, con una mezcla de sorpresa y peligro (en el embarcadero había un cartel que alertaba de posibles derrumbes). Entre las ruinas,  desperfectos, expolio y una descontrolada vegetación que apenas te dejaba avanzar… confirmaba el deterioro imparable. Después de que en 1964 dejara su función como hospital y que en 1973 el Ayuntamiento adquiriese la Isla siguió un capítulo de interrogantes en torno a qué hacemos con este islote y… no se hizo nada.

Pasaron tres décadas hasta que un grupo de entusiastas encabezados por Luis Alejandre crearon la Associació d’Amics de l’Illa de l’Hospital.

Han pasado 13 años y el trabajo del grupo de gente que cede altruistamente sus horas de asueto ha ido recuperando su antiguo esplendor. Visto lo visto, ahora el Ayuntamiento aprueba la concesión de la isla a la Fundación. Es un logro. ¿Qué hubiera pasado si no hubiera aparecido estos activistas?

Los políticos se suelen guiar por planes, concursos, comisiones… Los ciudadanos cogen el toro por cuernos y actúan.

El retraso como norma

Jueves, Febrero 9th, 2017

El retraso forma parte de nuestras vidas y la lucha contra que algo llegue o suceda más tarde del tiempo debido o acordado es un fastidio, que a veces se transforma en indignación. En esta ocasión, no me refiero a la falta de puntualidad de las personas (dicho sea de paso, bastante frecuente) sino de la respuesta a una demanda a las empresas que prestan servicios o a las administraciones públicas. En ambos casos, el cliente que ya ha pagado tiene pocas salidas: reclamación, ir a los tribunales, resignación o desesperarse.

Esa carta o paquete que no llega a su destino, las demoras en el sector de transporte (sobre todo el aéreo), los colapsos en determinadas (demasiadas) especialidades médicas, una instancia remitida a un ayuntamiento u otras instituciones superiores, las reparaciones desde un electrodoméstico hasta un coche, y así podríamos seguir hasta aburrirnos o ponernos de los nervios.

Eso sí, a la inversa no se te ocurra alargarte en soltar la pasta.

En eso, están prohibidas (o casi) las demoras. Vivir en una isla tiene sus ventajas pero también sirve como excusa.

Sin embargo, hay aplazamientos que claman al cielo. Basta con leer la noticia publicada por este diario que nos informa de que el servicio de gestión de la dependencia acumula retrasos, en concreto 400 menorquines están pendientes de la resolución de su caso, y eso que todos tienen el derecho a recibir la prestación.

Vale, se sacan estadísticas que dicen que la primera fase del proceso (la del reconocimiento) se ha avanzado, pero lo verdaderamente importante es responder a las necesidades de estas personas.

La inversión en sanidad y en servicios sociales son dos pilares del estado de bienestar. No valen palabras sino hechos. Aquí no es de recibo la expresión tan usada: ja serà passat festes.

¿Es la gran estafa?

Lunes, Enero 30th, 2017

El  recibo de la luz siempre ha sido un gran misterio, pero en estos tiempos tampoco se sabe a ciencia cierta por qué el precio de la electricidad se situará este miércoles en una media de 91,88 euros por megavatio hora (MWh), lo que supone la tarifa más alta en lo que va de año.

No sólo es una factura que te llega a casa cada mes, que no sabes descifrar, es que los misteriosos patrones que te escriben cartas (bancos y empresas)  te vigilan a a distancia. Cada mes te cae el recibo de Endesa, Telefónica, la mensualidad de la hipoteca…

Y pagas, como debe ser… pero.

Pagas a los bancos que han sido rescatados (doble paga), a la suministradora de la luz y a la compañía telefónica (que entre cuentas de móvil, Internet y el Canguro Net.. al final no sabes qué receta te caerá), a la recogida de basuras (o residuos que se dice hoy en día), por aparcar, por circular, por tantos impuestos directos e indirectos. Pagamos, pagamos.. mientras al otro lado solo hay un operador u operadora. Trato distante y disciplente.

Somos muchos números (DNI, Seguridad Social, un teléfono al que llamar…) pero no hay ninguno personal,
Pagas y pagas… ahora por un déficit o un rescate… ¿y quién me rescata a mí?

En este mes en el que las temperaturas se miden por megavatio hora si no se paga caes en la pobreza energética por mucho frío que haga.

Pagas y pagas, la inflación o los índices económicos nos dicen que cada vez somos más pobres ante la maquinaria que nos tritura cada día.

Los norteamericanos tienen (o tenían) una frase para reclamar sus derechos: «Yo pago mis impuestos». En esta llamada piel de toro ¿pagas más de lo que recibes?

Febrero está a la vuelta de la esquina y los únicos que me escribirán son los bancos y/o multinacionales. ¿Nos estafan? Cada cual tiene su propia respuesta.

Abierto en invierno

Viernes, Enero 27th, 2017

Menorca ofrece diferentes caras a lo largo del año, aunque las estaciones se han reducido/fusionado en dos: o hace frío o hace calor, con todos los matices que les queramos poner. Hoy empieza en Madrid Fitur, uno de los escaparates de lujo para el sector turístico. Menorca acude cada año a esta feria con el objetivo de vender más que lo que ven los touroperadores.

Los mayoristas observan a la Isla como un producto de sol y playa y, sobre todo, seguro. La pena que cargamos desde el siglo pasado es la estacionalidad.

Una vez más las autoridades políticas y los profesionales del sector se presentan en el escaparate internacional como un destino más allá de la temporada alta. En esta ocasión, se incide en tres pilares para alargar el calendario, más allá del termómetro: la cultura talayótica, la gastronomía y la naturaleza. Sin duda tres buenas razones para visitar Sa Roqueta.

La propuesta es buena, pero creo que todavía hay que derribar algunos muros que ponen freno a esta atractiva oferta. De sobra son conocidos, pero ahí lo dejo: las conexiones aéreas, la reconversión de la planta hotelera para alojar a personas que quieren disfrutar, pero no pasar frío, y el estado de las urbanizaciones que en otoño e invierno son ciudades fantasmas.

Este diario informaba el lunes de que los consistorios invertirán, este invierno, casi dos millones de euros en mejorar las urbanizaciones.

Sinceramente no sé si esta cantidad es buena o insuficiente.

La pregunta que lanzo al aire es ¿si estamos preparados para atraer a los turistas fuera de los meses estrella? Este empeño requiere de una coordinación  que defina -de una vez por todas qué queremos ser.

Reserva de la biosfera, patrimonio de la humanidad… Sí, pero sigue faltando un guión.

Un júbilo con matices

Jueves, Enero 12th, 2017

Nada ha cambiado.2015, 2016, 2017… ¿Quién mueve la rueda de nuestros días? Evidentemente, y en primer lugar nosotros con nuestras acciones y parálisis. Pero también somos conejillos de indias del sistema que nos envuelve, nos guía,  marca límites y unas esperanzas que se limitan al resistir cada día.

El pasado se fue y el futuro no existe -como máximo lo podemos intuir-, solo nos queda el ahora. Somos libres pero en un campo de juego, con unas reglas y árbitros que nos son impuestos.

Son tiempos en los que las incertidumbres son mayores que las certezas. Queramos o no, nuestro día a día se marca al son de los múltiples factores de los que deciden. Podría poner muchos ejemplos, pero me ceñiré al último asunto de la actualidad: Sanidad plantea subir el copago a los pensionistas con mayor renta. Vale, que los que más tienen paguen más. Parece justo. Como que el rico contribuya más a la hora de recaudar impuestos que al que le cuesta llegar a final de mes. La teoría es impoluta, pero lo que me preocupa – soy gato escaldado- es cómo se lleva a la práctica y a dónde lleva esta puerta abierta.

Hay pensionistas millonarios, es cierto, pero bendecidos por los que hacen los trajes a medida. La inmensa  mayoría son personas que tras toda una vida laboral dando el callo, llegan a la edad del «júbilo» con lo puesto y además con el agobio de tener que ayudar a los familiares que no encuentran salida a la crisis.

Balears no destaca por la paga a sus jubilados. Como siempre, las Islas a la cola del Estado a la hora de recibir cariño en tantas cosas. Nuestros políticos reclaman justicia, sí. La pregunta que dejo en el aire es: ¿qué habrá que hacer para que nos hagan caso? Son demasiados años esperando.

La palabra del año

Sábado, Enero 7th, 2017

Populismo, esta es la palabra que ha elegido la Fundación del Español Urgente (Fundeu) como la más destacada del año 2016. Tras escrache (2013), selfie (2014) y refugiado (2015), ahora se ha optado por este término porque desde el punto de vista lingüístico «está viviendo un proceso de ampliación y significado».

Había hasta doce finalistas. A mi persona humana me ha llamado la atención, y gustado especialmente, ningufonear, una alternativa al inglés phubbing, que se usa para definir la actitud de quien solo presta atención a su dispositivo móvil mientras desatiende a quien tiene delante.

Esta tarea de seleccionar una palabra que defina, resuma o distinga un año no es tarea fácil. Según la Fundeu, populismo se está cargando de connotaciones negativas y suele aplicarse «a políticos de todas las ideologías, pero que tienen en común la apelación emotiva al ciudadano y la oferta de soluciones simples a problemas complejos».

No figura en la lista, pero considero que diálogo también pudiera haber sido una candidata, ya que se ha abusado de ella ante la falta de mayorías políticas. Pero se ha apelado tanto a ella, que al final se ha convertido en un diálogo de besugos o de sordos, porque difícilmente nadie cede por mucho que haya un continuo bla bla, bla.

Y en Menorca, ¿cuál ha sido la palabra del año? Personalmente, considero que una vez más ha sido turismo. Para bien o para mal -según se mire- es lo que nos da de comer y de lo que más se habla.

Y a nivel personal, a qué página hay que ir del diccionario para encontrarnos con el lapidario que nos defina. En castellano, catalán, inglés… hay mucho donde elegir.

¿Quién sabe a dónde se van…?

Viernes, Diciembre 30th, 2016

El lugar en el que habitan tantas y tantas cosas que se nos escapan de las manos es un misterio. Hay intangibles. Nina Simone preguntaba Who knows where the time goes? (¿quién sabe a dónde va el tiempo?) o, por citar otro ejemplo, Víctor Manuel nos canta A dónde irán los besos que guardamos, que no damos… En ambos casos la respuesta tiene difícil solución. Son orillas perdidas o no encontradas.

Luego están los temas tangibles que, de repente, se convierten en una incógnita. Podría seguir tirando de poesía, pero en este caso seré menos lírico y apuntaré a un tema que nos afecta directamente al bolsillo: el dinero público que, sea por lo que sea, se esfuma y al que le sigue una deuda que hay pagar. Si este déficit que aparece está justificado se acepta, aunque toque las narices. Vamos, que nos podemos consolar diciendo: disfrutemos de lo gastado. El problema es que los euros desaparezcan y que no sepamos a dónde han ido.

Todos o casi todos tenemos cuentas pendientes en el ámbito particular, es difícil a escapar a ellas a menos que se tenga una abultada cuenta corriente. Pero, y volviendo a las altas esferas, lo de las comunidades autónomas empieza a ser no un problema sino una pesadilla. En Balears, los datos son escalofriantes. El Govern cerrará el año con una deuda cercana a los 9.000 millones, lo que significa –según calculaba este diario- que los ciudadanos de las Islas deberían destinar 112 días del año a trabajar sin cobrar para liquidar este lastre.

Si toda esta pasta era necesaria para darnos algunos regalos de bienestar, se podría hasta comprender. El dinero no sobra y a nuestro archipiélago no llegan todas las monedas que debieran. Pero si una parte se ha perdido en alguna fiesta o mala gestión, la cosa cambia. ¿A dónde han ido esos 9.000 millones y para qué? Porque, si además de pagar impuestos se suman los adeudos… vaya tela.

Con el agua al cuello

Miércoles, Diciembre 21st, 2016

¿Cuántas veces nos encontramos con el agua al cuello? Si nos ceñimos al ámbito meteorológico ahora estamos inundados de lluvia y en alerta. En un plis plas el balance hidrológico se equilibra. Pero cada día, mes o año tiene su historia y ahora las estadísticas nos dicen que somos menos. Sí, que en esta isla de apenas 702 kilómetros cuadrados, caben más. Es curioso, en Singapur, en un territorio similar, viven más de cinco millones de personas y aquí nos vemos las caras unos 91.000 vecinos. Ni tanto ni tan poco. ¿Y es bueno o malo?

Personalmente creo que el despoblamiento de un lugar, en este caso Menorca, es una mala notica. Nos visitan y se van. ¿Quién se queda? Los nacidos aquí y que tienen el síndrome  que en sociología se denomina algo así como el hombre árbol, que planta sus raíces en una tierra y que decide no moverse. También están los que aterrizan y se enamoran de un paisaje y deciden que aquí van a pasar su vida (yo tengo conocidos de otra patria que eligieron el microcosmos y la multicularidad que se vive en Sant Lluís).

Pero a lo que vamos. En el tema de población estamos con el agua al cuello. A lo largo de la historia este terruño ha exportado más humanos que importado. Y ahora resulta que por cuestiones económicas, porque los jóvenes que vuelan y no tiene ya acomodo, por tantos motivos… ¿quién decide voluntariamente vivir en el finisterre del este?

Sí, nos guste o no, vivimos del turismo. Hola y adiós. Algo similar a los nuestros. Nacen, crecen y… hacen las maletas hacia otro destino.

Un suelo donde pierde más que gana, suena a fracaso. Ahora estamos estancados en las noventa mil almas y bajando. Otra vez con el agua al cuello como en otros tantos temas.