Archive for mayo, 2016

¿Qué es ser pobre?

miércoles, mayo 25th, 2016

Al final, nada o casi nada es importante para lo que le pasa al ciudadano. Solo somos parte de las estadísticas. Un número que nos reduce a una categoría que será utilizada según los intereses del Poder.

Este martes se cruzaron noticias sobre el contribuyente. Sí, esa persona anónima, que paga sus impuestos para la caja solidaria y, sin ánimo de ofender, sueldos públicos.

¿Qué es ser pobre? Los datos de la Encuesta de Condiciones de Vida del INE nos dice que el 21,7 por ciento de los baleares están/estamos en riesgo de pobreza. No que sean pobres, que lamentablemente los hay, en toda la extensión y significado de la palabra, sino que tienen múltiples dificultades para equilibrar su balance mensual y que ven al final de mes su cuenta bancaria en números rojos.

Estamos en la precampaña de la campaña que viene de otra campaña que se retroalimenta, desde hace meses, de otra precampaña. Un rizo que voltea y revolotea hasta el absurdo, con promesas de un futuro mejor.

Las pasadas elecciones generales fueron un gatillazo que no solucionaron nada. Es más, dejaron más incógnitas que soluciones. De hecho, y que cada uno haga examen de conciencia, no se hizo nada.

Mientras, los expertos de estadísticas siguen volcando datos que reproducen las agencias. Y ahora toca el tema de la pobreza, como mañana puede ser el personaje con quién te irías de cañas.
Estadísticas basadas en datos y encuestas que, lo siento por la insistencia,  nos reducen a un anonimato cruel. Esto es lo que hay.

¿Qué es ser pobre? A esta pregunta hago otra en plan revés made Nadal. ¿Y qué se hace para  aplacar las necesidades que golpean a nuestra puerta? ¡Ay!, perdón. Estamos en periodo de promesas, no de soluciones.

¿Qué le pasa a la gente?

jueves, mayo 19th, 2016

Lo que le pasa a la gente es… lo que hay. Ni más ni menos. El presente y el horizonte del ciudadano no va a cambiar por arte de magia. Lo que está ocurriendo es la antesala de lo que viene, resistimos, ganamos batallas y ¿la guerra? Depende.

¿Qué le pasa a la gente? Pues que está pendiente de lo que le interesa, cuando amanece. Le sorprenderá que haya aparecido un fardo de cocaína y, acto seguido, se preocupa de los peligros cotidianos a los que están expuestos los hijos. Se interesará, igualmente, por la oferta de asistencia sociosanitaria (pensando en un futuro propio o de una necesidad actual) y a partir de ahí… nos enfrentamos a la macedonia que tiene alguna fruta caducada de tanto ir y volver.

¿Qué le pasa a la gente? Pues que a la mayoría le cuesta llegar a final de mes. Que está pendiente de las oferta de trabajo de temporada y de qué tipo de contrato se le ofrecerá. De una lista de espera, que desespera, en la Sanidad Pública, o de un banco que fija los límites del campo de juego en el que nos dejan jugar nuestra vida.

Ahora que vuelven a convocarse elecciones los partidos (y nunca mejor dicho lo de partidos) han tenido y tienen dificultades para cerrar sus listas, coaliciones, candidatos. Y, se mire como se mire,  es un ejercicio de ombliguismo y, como diría JM Serrat: «Con Dios, ciudadano, ya te apañarás».

Lo que le pasa a la gente es que bastante tiene con lo que tiene… que no quiere problemas sino soluciones, que está harta y, qué demonios, que le dejen en paz.

Sí, que nos dejen en paz. Que no nos den la lata, ni promesas de ocasión o futuros que al final acaban en el basurero de la verborrea de las elecciones.

¿Qué le pasa a la gente? Nada y todo. Si alguien no puede ayudarnos que nos olvide. Sí, que nos dejen tranquilos.

Fantasmas en el ‘skyline’ de Maó

miércoles, mayo 11th, 2016

Es un edificio fantasma, en la realidad y en los papeles. Nadie sabe qué hacer con él. Estorba, pero al mismo tiempo le envuelve un halo de nostalgia. No es una joya arquitectónica y lo único que tiene de valor es que golpea en la parte más sentimental de cada una de las personas que pasaron por ahí. Las alegrías y el dolor se acumulan entre sus muros, hoy desvencijados y asaltados por eventuales buscadores de lo ajeno o de la diversión mal entendida.

El antiguo hospital «Verge del Toro» está ubicado en una zona privilegiada de la ciudad de Maó. Muchos recordamos noches en vela y la visión de espectaculares amaneceres desde sus ventanas que dan al puerto. Es un cúmulo de sensaciones que todavía revolotean por los pasillos, el ascensor,  las habitaciones…

El pasado se esfumó, el presente está encallado y el futuro es una incógnita para este vestigio de la sanidad insular.

El «Verge del Toro» está enfermo y no se sabe si rehabilitarlo o derribarlo. Estamos ante un enredo de una realidad compleja.

La incógnita a despejar no parece, a priori, tan compleja. ¿Sirve para algo o no? Se habla, y mucho, de aprovechar este enclave para dar respuesta a las necesidades y demandas de habilitar un centro sociosanitario. Pero si nos atenemos a lo que dice cada una de las administraciones implicadas, el panorama es desconcertante porque todos tienen algo que objetar. El Gobierno central no sabe ni contesta porque está en funciones, el Ejecutivo balear que dice sí pero no y el Ayuntamiento lo padece como un dolor de muelas por ser la puerta más cercana a la que golpean los ciudadanos.

Ha pasado casi una década desde que el «Mateu Orfila» tomó el testigo. La única realidad es que hoy vemos un fantasma en el skyline de Maó.