Archive for enero, 2015

Los nuevos bailes de máscaras

jueves, enero 22nd, 2015

Una mascarada es un festín o sarao de personas enmascaradas. Vamos, que el personal oculta su identidad o la suplanta. Es lo que pasa en las fiestas de carnaval, pero también durante el resto del año.

Si dejamos de lado las personas que fingen constantemente ser quien no son, el verdadero baile de máscaras se produce hoy en las redes sociales y también en los comentarios dirigidos a los diarios digitales. De hecho yo mismo me he llegado a encontrar con una pelea surrealista entre dos usuarios del menorca.info en que uno le instaba a otro que no se escondiera tras el anonimato y que diese la cara. Así lo exigía un tal «Anónimo».

También puede ocurrir lo del tuitero mallorquín que a calzón quitado insultó al presidente del Govern además de soltar esta perla: «Espero que pongan una bomba en su partido…». Obvio lo que sigue. Evidentemente, fue denunciado y detenido.

Diariamente llegan a nuestro digital centenares de comentarios que tras cualquier nick y correo electrónico falso injurian, lanzan alegres acusaciones, insultan y ofenden. Y que cuando ven que su aportación no se publica acuden al tópico de la censura a la libertad de expresión.

En este contexto de cortocircuitos en la red, los más vulnerables son los niños y niñas, un colectivo que accede cada vez más pronto a Internet. Así lo advierten los policías tutores de la Isla cuando alertan del aumento del acoso a través del Whatsapp.

Hay un dicho que reza: «Nadie es tan feo como en la fotografía de su DNI ni tan guapo como en la de su perfil de Facebook». Por eso, en estos tiempos  los bal masqué en la red pueden ser tan atractivos como los del Carnaval de Venecia, pero también te puedes llevar chascos. Ojo, no sea que estés bailando con el más feo o fea de la fiesta.

No, no y no

lunes, enero 19th, 2015

Negativo y poco, o nada, positivo para las Islas. Es la conclusión a la que llego tras las declaraciones del ministro de Economía realizadas el lunes en Palma y que tienen consecuencias desde Formentera a Menorca, pasando por el resto del Archipiélago. Parece que importamos poco para la metrópoli. Y no es un caso excepcional. Históricamente vivimos en un olvido e incomprensión de lo que significa vivir en este territorio fragmentado y tan cerca pero tan lejos de la Península.

Luis de Guindos, que junto a Mariano Rajoy recogen aplausos internacionales por la austeridad y sacrificio como receta a la crisis, se escudó en que la recuperación de la economía española beneficiará también a Balears. Y ahí se plantó. Nada de nada sobre la singularidad y los problemas de insularidad. Fueron 15 minutos de una conferencia trufada de triunfalismo. El mismo mensaje aquí que en Mérida.

Ya en el coloquio posterior, a la insistencia de los inconvenientes y dificultades de vivir rodeados por el mar, la respuesta fue: «Hay que tener una visión de equilibrio general» (?). Y más de lo mismo a la demanda de la rebaja del IVA turístico (nuestra principal industria): «Tengo una visión más global que sectorial»
(?). Pues eso, no, no y no.

Y todo poco después de que José Ramón Bauzá anunciara que reclamará al Estado el dinero pendiente de las inversiones estatutarias. Porque seguimos sin noticias del nuevo Régimen Especial (REB) y de un sistema de financiación autonómica que corrija las desigualdades que padecemos.

Visto lo visto, tanto el PP como antes del PSOE, parece que no existe una intención de solucionar estos temas que condicionan nuestro desarrollo.

Estamos a poco menos de hora y media de Madrid (cuando hay vuelos), pero la realidad es que nos ignoran. Es lo que hay.

 

¿Quién es el número tres?

lunes, enero 19th, 2015

Quizás porque soy más de letras que de matemáticas me gustan más las palabras. No es que los números me asusten. De hecho también tienen su poética y cuando miramos al cielo estrellado las complejas fórmulas de la ciencia nos sirven de asidero para explicar el universo en el que nos movemos. Sin embargo me seduce más el potente arranque del «Génesis» con la filosófica frase de En el principio era el Verbo… que la inquietante ecuación E=mc2, exponente de la Teoría de la Relatividad de un Einstein (también podría citar a Newton) que buscaba en la pizarra lo que otros en las Escrituras.

Yo como individuo tengo un nombre y apellidos, pero en los tiempos que corren también soy un conjunto de números que se resumen, básicamente, en el DNI y en la Seguridad Social. Pero también me llaman en los dígitos de la matrícula de mi coche. En definitiva, para orden y concierto soy un conjunto de 1,2,3.. Como usted. Todo ello no es bueno ni malo, sino que es lo que hay.

Lo que me molesta profundamente es que la persona y el número se disocien y pasen a ser una fría estadística. Y lo que todavía me irrita más es que con éstas se haga bandera política. Y aquí es donde quería llegar. En plena burbuja festiva se dan a conocer los datos de empleo. Sobre la mesa se nos presenta la cifra de que el paro baja hasta las 6.633 personas y que la mayoría de los contratos son de menos de un mes. Es aquí cuando surge la botella medio llena o medio vacía. En su momento se tocó fondo, se sale a flote y aparece una nueva realidad del mercado laboral. Ya nada será como antes. El hombre árbol (residencia fija y contrato indefinido) va pasando poco a poco a la historia.

Vuelvo al principio. A mí me dicen 6.663 y lo celebro. Pero pienso en quién es el 3. Antonio, María…

 

Y en 2015, ¿qué?

lunes, enero 19th, 2015

Hoy se da carpetazo a 2014 en un gélido ambiente por las condiciones meteorológicas, pero también porque, a mi juicio, ha sido un año de transición que nos trasladará a no sé a qué realidad.

Albert Einstein dijo en una ocasión que: «No pienso nunca en el futuro porque llega muy pronto». De hecho, lo que ocurre hoy no es más que cambiar un día por otro. Eso sí, la efeméride se vive con una ilusión que a medida que pasa el tiempo no acabo de entender. Nos felicitamos y nos deseamos lo mejor para lo que encierra el calendario de 2015. El día 1 amanece al son de los compases del Concierto de Año Nuevo y las cortinas de los cotillones solamente han ocultado por un instante los problemas cotidianos. Yo únicamente pienso que cumpliré un año más.

Dicho lo anterior, hace unos días que estoy dando vueltas a unas palabras de Mariano Rajoy en su mensaje navideño. El presidente apuntaba que 2014 había sido mejor que 2013 pero peor que 2015. Vale, él centraba su discurso en la economía y, aunque ésta es la rueda quemueve el mundo, no solo es eso. Además, de la macroeconomía a los bolsillos de los ciudadanos hay un trecho. Veremos qué pasa en los próximos meses.

¿Y en Menorca qué esperamos?, pues lo de siempre. Es la pesadilla que se muerde la cola. Cerramos ejercicio con los mismos problemas del transporte aéreo, la mini temporada turística, la eterna brecha social sobre el uso y gestión del territorio… Nada nuevo bajo el sol. Se han hecho cosas, sí. No obstante, la brújula que ha perdido Menorca desde hace tiempo (y aquí los culpables somos todos) no encuentra el norte.

¿Se va a solucionar todo esto en 2015? Sobre el papel sí, porque en el horizonte ya se dibujan las elecciones municipales y autonómicas. La promesa es libre.

Hoy y mañana, todo el mundo debería hacer balance y ver por
dónde se nos escapa ese futuro que «llega tan pronto».

 

Noche y buena

lunes, enero 19th, 2015

Hay días en los que a uno -y más si tiene la suerte de estar de vacaciones- le da pereza opinar. Y no será porque no haya temas sobre el tapete que le inciten a uno a alzar la voz. Pero también hay fechas, y hoy es una de ellas, en las que te invitan a ponerte sentimental porque es Nochebuena. La indignación a la hora de denunciar tantas injusticias entonces se frena. Mejor tengamos la
fiesta en paz.

No obstante, hay que cumplir y llenar de la forma más digna esta columna. Lo que está claro es que hoy es día 24 de diciembre y que a medida que avance la tarde oscurecerá, por lo que en Menorca habrá «noche». A pesar de que un año más a la Isla solamente le han tocado pellizcos en el sorteo del ‘Gordo’, el sentimiento de fiesta se impone, aunque tan solo sea por la parafernalia que envuelve con papel de celofán unos dígitos del calendario. El valor que se le dé a lo que celebramos ya es algo que entra en el terreno personal.

Sin embargo, de lo que ya no estoy tan seguro es de si será «buena» para todos. No voy a dar ningún sermón, pero seguro que los lectores que se hayan acercado a esta columna saben a lo que me refiero. Solamente dejo para la reflexión una de las acepciones que marca el diccionario sobre el adjetivo bueno: Gustoso, apetecible, agradable, divertido… Y hay más significados, si juntamos «noche» y «buena», que nos acercan al espíritu religioso.

Habrá noche, sí. Y será la prolongación de un paréntesis que nos llevará hasta entrar de lleno en 2015, que se avecina movido. Yo espero que al menos perduren en el tiempo, lo máximo posible, las sonrisas y los venturosos deseos que tan alegremente soltamos en estos momentos. Y sobre todo que estas fiestas sean
más buenas que noches oscuras.