Archive for septiembre, 2014

Camps, Gallardón y Einstein

miércoles, septiembre 24th, 2014

Joana Maria Camps y Alberto Ruiz-Gallardón fueron ayer dos de los protagonistas de la jornada, al menos a nivel informativo. Ambos tienen cosas en común, son del PP, pero también demostraron diferentes formas de actuar. Como la mayoría de veces mis análisis son inusitados, creo que lo ocurrido con uno y otro  pusieron a prueba la teoría de la dilatación del tiempo formulada por Albert Einstein. Intentaré explicar esta especie de delirio del primer día de otoño.

Ruiz-Gallardón presentó su dimisión después de que el Gobierno decidiese retirar su reforma de la Ley de Aborto por la falta de consenso. Por su parte, la consellera de Educación se mantiene  firme en su postura a pesar de que el Tribunal Superior de Justicia de Balears declarara nulo el Decreto del Govern por el que se regula el TIL.

¿Y Einstein qué pinta en todo este lío político? Justo un día antes de los terremotos en Madrid y Balears, se verificaba que el genial físico alemán tenía razón: El tiempo va más lento en un reloj en movimiento. El ejemplo típico es que un astronauta que viaja en  un cohete a toda velocidad envejecería más lentamente que sus semejantes en la Tierra.

Volvamos a la actualidad. Parece como si Gallardón y Camps se hayan empeñado en desmontar el razonamiento anterior.

El ministro de Justicia, que casi siempre ha ido por libre en su partido, funcionaba a toda máquina para aprobar su proyecto. Al final ha descarrilado y ha envejecido políticamente.

Mientras, la cara visible del TIL y escudo de Bauzá permanece inmóvil – fiel a las directrices de su partido – a pesar de que le caen chuzos de punta. De momento,  envejece como política mucho menos que su compañero madrileño.

En un país en el que hasta Orenga y Moyá han dimitido, Camps sigue y sigue hasta que al president le convenga.

¿Y si me quedo sin conexión?

lunes, septiembre 22nd, 2014

El primer móvil que tuve, allá por el pleistoceno tecnológico de la década de los 90, acabó ahogado en una de las acequias de Es Freginal cuando el agua circulaba habitualmente en el céntrico parque de Maó. El accidente ocurrió cuando, en un descuido, uno de mis hijos decidió que aquel objeto tenía forma de barco y podía navegar. Al final acabó como un submarino tocado y hundido. La pérdida no supuso un drama más allá de quedarse sin el aparato que me permitía una nueva forma de comunicarme.

Desde entonces han pasado dos décadas y la telefonía móvil, unido a la expansión de Internet, se ha convertido en una extensión de nuestro cuerpo físico. Las tecnologías de la información y la comunicación son hoy un matrix del que difícilmente podemos prescindir. Dominan las relaciones humanas, pero – y lo que es más importante- son una herramienta imprescindible  en el ámbito socioeconómico.

Si en los años 90 podíamos vivir con los medios anológicos, ahora cualquier apagón en la telefonía móvil o en la red supone un drama, más allá de no poder conectar con los colegas.

Queramos o no, cualquier anomalía que nos deje sin conexión tiene una repercusión económica en los establecimientos comerciales, negocios, empresas, hoteles…  Por ello, no es de extrañar el malestar que se ha creado por la avería que ha padecido parte de la Isla a causa de una incidencia en la red de Telefónica. Ya no podemos vivir sin cobertura.

Dejando de lado este episodio que se vive desde hace cuatro días, lo que está claro es que si Menorca quiere, entre otras tantas cosas, ser un referente en TIC, teletrabajo, convenciones y congresos… se ha de garantizar que los smartphones, tablets… no se ahoguen como mi primer móvil en un estanque denominado offline.

 

A los pequeños no nos entienden

lunes, septiembre 22nd, 2014

Vaya por delante que el titular de este artículo se refiere a las islas. Sí, a esos trozos de tierra diseminados en los mares que envuelven esta vieja y zarandeada Europa. Desde la antigüedad, la literatura está llena de referencias a ellas y actualmente son punto de destino turístico. Sin embargo, pocos llegan a entender lo que supone vivir 12 meses en una porción de tierra rodeada de agua por todas partes. Solo citaré una característica: subsistir es más caro.

Pero entre las islas hay dos categorías: las grandes y las pequeñas. Se puede decir que las primeras -si tienen una población abundante- son más respetadas. Las pequeñas, como por ejemplo Menorca, están más alejadas de la mano de Dios.

Frédéric Le Gars, residente de la Comunidad de Belle-Île-en-Mer, declaraba el domingo al «Menorca» que en el futuro las instituciones europeas «deben entender las singularidades de sus islas», al tiempo que relataba los problemas que ellos también sufren respecto a las conexiones con el continente. ¿Les suena? No es para desanimar al señor Frédéric Le Gars pero visto lo visto y después de años y más años de llorar pienso que lo tenemos crudo.

El Comité de las Regiones de la UE aprobaba, en noviembre de 2013, «animar a los Estados miembros a valorar la creación de nuevas estrategias macrorregionales con especial atención en las regiones que sufren desventajas naturales como, por ejemplo, las regiones insulares». Todo muy bonito, pero fue una declaración que todavía no ha tenido una repercusión concreta (o yo no las he notado).

Lo que sí sé es que tengo un hijo estudiando en Madrid y el coste que supone para las finanzas domésticas los desplazamientos a la capital.

Vale. Hay que insistir, pero o no saben o no quieren entendernos.

 

¿Qué es gris?

lunes, septiembre 22nd, 2014

Hace unos años durante un viaje en automóvil con mis hijos decidimos amenizar el trayecto jugando a las adivinanzas. Cuando le tocó el turno a la más pequeña nos puso en un brete al preguntarnos: ¿Qué es gris? Le dijimos que eso era saltarse las normas porque las respuestas podían ser infinitas, pero insistió. ¿Qué es gris? No lo acertamos y ella soltó una carcajada y dijo: «He ganado».

El gris es un color que se obtiene mezclando el negro y el blanco. No descubro nada nuevo, pero en este mundo de trincheras cada vez impera más lo blanco o negro, apenas hay espacio para los matices.

Ahora que nos hemos sumergido en septiembre empieza un nuevo curso en todos los ámbitos sociales. Muchas miradas se centran en la precampaña de la campaña para las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2015. Personalmente, lo que se avecina no me preocupa. Los años me han ido cubriendo de una coraza contra las promesas y peleas de los salvapatrias de turno, porque la mayoría de veces todo queda en una trifulca que acaba en agua de borrajas. Lo que realmente me inquieta es que en nuestras relaciones sociales se ha impuesto una guerra de opuestos. O eres de los míos o estás contra mí. Es un mal endémico que ha provocado que el gris, como metáfora, haya ido desapareciendo.

Así empieza realmente la temporada, y no solo política o académica, sino también en otras actividades donde no hay espacio para la disidencia.

El activismo ha copiado lo peor del forofo deportivo. Por ejemplo, si estás en desacuerdo con la huelga de profesores es que eres del PP, o si estás en contra de la ampliación de la carretera general eres un antisistema.

El gris como símbolo del verso libre está en peligro de extinción.