Archive for Mayo, 2014

Del ‘Yes we can’ al Podemos

Jueves, Mayo 29th, 2014

El éxito de Podemos, liderado por Pablo Iglesias, en las elecciones europeas no parece que a nivel interno haya sacudido mucho los cimientos de los dos  partidos mayoritarios. En mayor o menor medida, los análisis que se están haciendo, mientras se lamen las heridas, no acaban de entender realmente  el sentir de la calle. Por mucho que las encuestas sociológicas llevan tiempo mostrando una fractura entre la clase política y la ciudadanía, las estructuras de las formaciones siguen anquilosadas en una forma de hacer que lo único que provoca es desafecto, y más si en los últimos años la corrupción salpica a tirios y troyanos.

En el torrente de declaraciones que se han producido desde el domingo se han dicho muchas cosas (y muchas tonterías). Una de las reflexiones recurrentes es la de tenemos que conectar más con el pueblo. Y se quedan tan anchos. ¿Cuántas veces hemos oído ese mantra?

Ahora todas las miradas se centran en Pablo Iglesias. Una persona que ha sabido aglutinar la indignación que ruge en la calle a partir de sus conocimientos intelectuales y capacidad de comunicación. Sin embargo, y salvando las distancias, este fenómeno mediático me ha recordado a  Barack Obama y a su famoso eslogan «Yes we can» (Sí se puede) y al hábil uso de la redes sociales para movilizar el voto de los descontentos y los jóvenes (que con excepciones son reacios a participar en los comicios).

Ya no es solo que se esté resquebrajando el bipartidismo, sino que poco a poco se van incorporando al censo electoral nuevas oleadas de chavales  que ven a las viejas siglas muy alejados de su realidad.

Lo único que le ha faltado a Iglesias es un Bruce Springsteen que le pusiera un himno a la campaña, tipo «Working on a Dream».

Europa y las elecciones

Jueves, Mayo 22nd, 2014

Perdonen, pero desde que tengo el derecho a voto, por primera vez me he planteado no ir a votar a los comicios del domingo. Al final, seguro que cumplo por un sentimiento romántico de la democracia, que con todos sus defectos tanto nos ha costado disfrutar. Pero a mi juicio esta ha sido la campaña más triste que recuerde. Y no por la austeridad de medios desplegados por los partidos políticos- eran lo menos que podían hacer- sino porque mi desencanto respecto a las instituciones de la UE no ha hecho más que crecer. En teoría elegimos a unos parlamentarios que no sabemos muy bien qué harán (si nos atendemos a la historia reciente). De hecho, la dialéctica esgrimida entre los partidos patrios están más dirigidos a la realidad nacional -pensando ya en una confrontación local- que en un Parlamento Europeo en el que se habla mucho y poco decide. Y es que para llegar al poder hay que seguir el camino del dinero y éste está en manos del Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y en una Alemania que reina y es madrastra entre el desconcierto.

Pero volvamos a la campaña que, por si alguien no lo sabe, se ha hecho en este reino de taifas.  ¿Qué se ha dicho o intentado decir?, porque se ha hablado de todo: Europa, España, Balears y Menorca, en un batiburrillo en el que se mezclan todo tipo de ingredientes en una marmita a la que poca gente se quiere acercar a comer. Y es que los eslóganes tampoco tampoco ilusionan mucho o no dan demasiadas pistas: «Lo que está en juego es el futuro» (PP), «Tú mueves Europa» (PSOE), «El poder de la gente» (IU)…. De hecho sirven para un roto y un descosido, y todo ello mezclado con meteduras de patas, foulards y otras hierbas.

El domingo hay elecciones. La pregunta es si despertarán más pasiones que la final de la Copa de Europa que se juega la víspera.

Espadas como labios

Jueves, Mayo 15th, 2014

O labios como espadas (con permiso de don Vicente Aleixandre). Y es que de nuestra boca salen palabras que hieren como el acero. Ayer Mabel Cabrer se disculpó en la Junta de Portavoces del Parlament por su declaración en la que acusó a la oposición de emplear «métodos nazis» al promover el boicot contra las empresas que hacen descuentos comerciales a los militantes populares. El calentón de la diriginte del PP no es un hecho aislado en el ámbito de la política y entre los palmeros de los diferentes grupos que utilizan las redes sociales para criticar al contrario. De hecho, se ha producido la desagradable circunstancia de utilzar los medios que ofrece Internet para difundir mensajes injuriosos contra la presidenta de la Diputación León, Isabel Carrasco, después de su asesinato. Por el momento, ya han dimitido por ello dos ediles del PSOE.

Ambos casos se han producido en las habituales tensiones entre Gobierno y oposición, esta vez con el añadido de las Elecciones Europeas de fondo, que no despiertan emociones entre la ciudadanía pero que a los analistas les va a servir para estudiar tendencias ya pensando en los siguientes comicios.

Todo esto ocurre porque los políticos que se dedican a estar permanentemente en el candelabro tienen tendencia a la verborrea y a veces meten la pata.

Pero esta práctica también tiene otros fines. Según el filósofo Noam Chomsky: «El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes […], mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes».

Y un apunte más. Que en el uso de ese nuevo elemento de democratización que son las redes sociales no se nos vaya la pinza y más si es bajo el anonimato.

Un fatídico segundo en la carretera

Lunes, Mayo 12th, 2014

Siempre me ha llamado la atención que cuando un coche  se para frente a un paso de peatones la persona que espera para cruzar la calle agradece el gesto del conductor. Yo mismo lo hago de forma instintiva. Es una cortesía mutua.  Sin embargo, el pisar el freno no deja de ser una obligación de quien está al volante. Y es que a menudo los que vamos motorizados nos creemos los amos del mundo. De hecho, los padres aconsejamos a nuestros hijos: mira bien, no te fíes…

Y es que el baile diario de automóviles, motos, bicicletas, camiones
y viandantes no es fácil. Todos sabemos –o deberíamos saber- las
normas para una convivencia pacífica del tráfico que inunda nuestras calles y carreteras. Pero una cosa es la teoría y otra la práctica. Uno sale por la puerta de su casa y no sabe lo que le deparará el día. Como a David e Isabel, quienes acabadas sus vacaciones en Menorca sufrieron un aparatoso accidente camino del Aeropuerto.

Este matrimonio narraba en nuestra edición de ayer cómo el azar se cruzó en su vida con el amargo rostro de un siniestro en la carretera. Ambos volvieron a nacer tras un segundo fatídico en el que otro auto invadió el carril por el que circulaban. Afortunadamente parece que la pareja, aunque con las huellas que dejan este tipo de sucesos, saldrá adelante.

Conducir cualquier tipo de vehículo llega a convertirse en una rutina a medida que los años nos dan experiencia. Incluso nos ciega la confianza de que podemos hacer mil cosas a la vez o perdenos en nuestros pensamientos mientras cubrimos el trayecto que hemos hecho mil veces. Las múltiples campañas de la DGT te impactan, pero piensas que hablan a otro. Son como las duras imágenes de las cajetillas de tabaco que las cubres o te compras una pitillera.

Testimonios como el de David e Isabel nos han de golpear la conciencia como aquel tradicional «Papá no corras». Hay demasiado en juego.

¿Quién se alarma, la calle o el político?

Martes, Mayo 6th, 2014

José Ramón Bauzá dijo el martes en el Parlament que «la gente de la calle me dice que nos hemos quedado cortos» al defender su propuesta de la reforma de la Cámara autonómica, que supone una reducción de diputados y un recorte de los sueldos de sus señorías. No sé hasta qué punto el presidente balear ha descendido de las alturas para patearse las plazas y mercados pidiendo opinión a los ciudadanos antes de tomar una decisión al respecto. Sin embargo, la conclusión que expone – con matices – coincide con el sentir popular harto como está de escándalos de corrupción y de que determinados niveles de la llamada clase política esté blindada frente a los efectos de la crisis. Además, y partiendo de la base de que generalizar siempre es injusto, el trabajo de instituciones como el Parlament no acaba de generar un interés o expectación entre la ciudadanía.

Por otra parte, están las reacciones contrarias de los partidos de la oposición, que aunque exigen con acierto una reforma basada en el consenso y que no perjudique la representación de Menorca o la presencia de fuerzas minoritarias transmite más la sensación de que se defiende con demasiado ahinco la figura del político profesional.

Otro aspecto recurrente es decir que antes de tocar al Parlament habría que cerrar el Senado o eliminar el Consell de Mallorca. Y no seré yo quien me niegue a ello, ya que todo es cuestionable, incluido ese misterioso Parlamento Europeo.

En definitiva, la opinión popular es que el estado autonómico está sobredimensionado y que también sobran asesores y entes públicos. No es cuestión de quitar por quitar, sino de que la institución esté justificada y de que sea eficaz. Si hacemos un diagnóstico rápido, la receta es adelgazar.

La mochila de un naufragio

Martes, Mayo 6th, 2014

Es primavera. El buen tiempo invita a salir a la calle o al campo para disfrutar de «estos días azules y este sol de la infancia… » (como diría Machado en sus últimos versos). En la zona de Es Pouet, en Es Castell, la gente pasea, aprovecha para hacer deporte o simplemente deja que el tiempo fluya. El microcosmos parece en orden, pero siempre hay un revés. Frente a la normalidad de una vida que se despliega públicamente con sus virtudes y defectos, hay naufragios que dejan sobre la arena, empapada de realidad, restos del hundimiento colectivo de nuestra sociedad.

El hombre hallado muerto esta semana en una cueva estaba oculto ante nuestros ojos. Alrededor de su cadáver se desplegaba su vida: una silla, una mesa, velas para alumbrarse o calentarse ante la soledad, un colchón y una manta para cubrir su cuerpo que como un espejo nos refleja la vergüenza de la miseria ante un estatus acomodado. Esparcidos sobre el suelo se pueden ver algunos periódicos, un ejemplar de “La aventura de la Historia” y unas hojas de pasatiempos.

M.A.G., así rezan las crónicas para identificar al fallecido, buscó la supervivencia en una gruta cercana donde fluía la vida. Mientras buscaba acomodo en su día a día en el que se abrigaba de nuestro fracaso, soltó amarras y se fue, silencioso, sin que nadie lo echara en falta en la penumbra de la cueva en la que su ser se convirtió en un no ser. En el ejemplar de la revista que tal vez ojeó había un artículo titulado “… Y el hombre ¡voló!” Él tenía los pies aferrados al patio trasero de la Sociedad del Bienestar y no pudo volar.

M.A.G, era un invisible en un oceano donde las islas para naufragar son un hogar desapercibido en un mundo donde es frecuente que se olvide a los olvidados.

Me da mucho coraje

Martes, Mayo 6th, 2014

A veces un pequeño detalle es la gota que hace derramar la copa de la paciencia en estos tiempos de tribulación. A mí el coraje me ha asaltado porque estamos en época de rendir cuentas con Hacienda. Uno analiza el debe/haber que se depliega en el papelito de IRPF y se pone como mínimo colorado porque buscas en tu cartera lo que debe haber y… lo que ves es telarañas. Es más, cuando en la declaración de la renta pone «a devolver» te preguntas – al menos yo- ¿de volver qué? En todo caso es que pagas menos. Lo que me molesta no es contribuir a la caja común y que el dinero que papá Estado te reclama de manera directa o indirecta se distribuya entre las necesidades de las personas o familias que no tienen un horizonte de trabajo, alimentar las paupérrimas pensiones, contribuir a la educación, al mantenimiento de servicios o construcción de infraestructuras. La solidaridad, siempre por delante. Lo que me irrita es que los euros que reunimos entre todos se malgasten, sea en las altas esferas o en las más bajas.

Vayamos a una de las gotas que son difícil de comprender. Parecerá un tema menor, pero sirve de ejemplo que cómo el dinero que tanto nos cuesta ganar va, más veces de las deseables, a un desaguadero. Ahora resulta que la reforma del obelisco de Es Born de Ciutadella, sea por lo que sea, se hizo mal y el Ayuntamiento tiene que volver a rascarse el bolsillo para rehabilitar este símbolo de la ciudad de Ponent. Lo lamentable, es que éste no es un hecho aislado. Si repasamos municipio por municipio, ¿cuántos casos sumaríamos como el de sa Piràmide?

Estas cosas son lo que dan coraje, tener que pagar dos o más veces por lo mismo con el dinero de todos. El tema no es nuevo. De hecho es repetitivo. Como decía un lector del Menorca.info: «Lástima de país».