Archive for agosto, 2013

Un ascensor y jardineras

martes, agosto 13th, 2013

Desde hace años infinitos, se habla de que Maó ha de dejar de dar la espalda al puerto y desarrollar todas las potencialidades que tiene el mayor atractivo de la ciudad y que además es uno de los paisajes más espectaculares de la Isla. Si nos ceñimos a los tiempos más recientes, desde Borja Carreras hasta Águeda Reynés se ha intentado revertir esta situación, mejorando la conectividad con más o menos éxito. El principal obstáculo para seguir avanzando es la titularidad compartida entre varias administraciones y la confluencia de diferentes intereses de los numerosos sectores que conviven en la rada. Así, cada cambio ha ido acompañado de su correspondiente polémica. Desde la ampliación de los muelles, la decisión de mantener la central eléctrica en el Cós Nou, la descarga de combustible, el puerto deportivo de la Colàrsega, los proyectos de Cala Figuera… En definitiva, esta privilegiada zona marítima es como un puzzle con unas piezas difíciles de encajar. Pero, el puerto es como una planta, a poco que se la riega los beneficios son instantáneos. El actual equipo de gobierno ha logrado poner en marcha el ascensor -cuyo éxito está fuera de toda duda y que anima a afrontar proyectos similares en otros puntos-, se han puesto jardineras para “ahuyentar” a los coches, se han habilitado zonas peatonales y programado actuaciones musicales. Todo ello para atraer la atención de residentes y turistas. Pero adecuar un entorno agradable no basta. La oferta complementaria también tiene que dar un paso adelante para mejorar un producto que equilibre la relación calidad-precio, sobre todo en estos momentos de crisis. Lo positivo es que se está avanzando. Ahora es necesario que todas las partes implicadas caminen en la misma dirección.

Se buscan responsables

martes, agosto 13th, 2013

Estos días, y como consecuencia del caso Cesgarden, se habla mucho de asumir responsabilidades. El conseller Cristóbal Huguet habla, en nuestra edición de hoy, de investigar, abriendo el abanico a los ámbitos de la política, judicial y de los técnicos y a nivel económico. Hasta ahora nadie ha asumido culpa alguna. El cruce de acusaciones entre el gobierno del PP y la oposición del PSOE y PSM ha sido intensa y previsible, además de reiterativa en los argumentos. Ahora, el Consell ha encargado a una empresa externa para que determine a quién son imputables los posibles errores. El culebrón va para largo.

El caso de Cesgarden es el más importante ocurrido en Menorca por la cuantía de la indemnización, pero no es la primera vez que ocurre una situación similar. Ni en la Isla, ni en Balears ni en la Península. Todo ello me hace dudar sobre si muchas de las personas que acceden con ilusión a un cargo público son plenamente conscientes de la trascendencia que pueden tener sus decisiones de gobierno. Está el asesoramiento de los técnicos, sí. Pero también existe una responsabilidad como político a la que es difícil escapar. Y ahí es donde algunos se esconden a la hora de admitir sus fallos ante la sociedad, aunque los hechos puedan no ser intencionados. Es en estos momentos cuando debería aparecer el adjetivo responsable. Según el diccionario, en sus dos primeras  acepciones -y dejando de lado el tema penal- dice: Obligado a responder de algo o por alguien, y que pone cuidado y atención en lo que hace o decide. Esto es lo mínimo que se debe exigir y tener muy claro cuando uno se presenta en una lista electoral. Va con el cargo. Parece que las cosas ocurren porque sí o que la culpa la tiene otro. Por ello, y admitiendo que todo el mundo puede equivocarse, se buscan personas responsables