Archive for Diciembre, 2012

Un día sin perdón

Domingo, Diciembre 16th, 2012

Hace un par de días, una señora mayor me golpeó con un carro de la compra -mejor dicho casi me arrolla- e inmediatamente se disculpó un tanto agobiada.

Fue un pequeño incidente sin más consecuencias y que habitualmente se da en las grandes superficies, donde “circular” entre la multitud no es nada fácil. Luego, mientras esperaba mi turno en la caja, dos hombres que me precedían hablaban de la crisis. Fue entonces cuando intenté calcular cuántas veces había escuchado la palabra “crisis” desde que me había levantado de la cama. No lo conseguí: en la calle, la radio, y televisión, en el trabajo, en un banco…

Pagué la cuenta y mientras me dirigía al coche me sorprendí de que durante esa jornada -fuera del ámbito de la cotidianidad familiar- solamente había escuchado un “lo siento” de boca de la señora del hipermercado.

Entonces rebobiné la película de los noticieros y diarios que había estado consumiendo. En las declaraciones de todos aquellos que aparecían como presuntos o confesos culpables del desastre económico o supuestamente implicados o condenados por casos de corrupción no se hacía uso de ese vocablo. Eso sí, no se escatimaba en tópicos: Yo de eso no sé nada, mi actuación ha sido intachable, estoy tranquilo porque soy inocente, la culpa es de otro, dimito por el bien del partido… y hasta algún sollozo por la tristeza de verse en un trance “injusto”.

Yo me quedé con las ganas de oír un “perdón”. Quizás hoy tenga más suerte.

Aire de zanahoria

Martes, Diciembre 11th, 2012

…con concentrado de mandarina. Este es el nombre (lo siento no me cabía todo en el título) de una de las sofisticadas y aplaudidas recetas de Ferran Adrià. Es una delicia, pero al fin y al cabo lo que ingieres es zanahoria y zumo de mandarina. Eso sí, elaborado y presentado de forma espectacular. No se confundan. En absoluto quiero restar méritos al reconocido maestro de la cocina, sino que este plato me sirve de excusa para reflexionar sobre la lenta pero progresiva pérdida de fuelle que al parecer está sufriendo el bipartidismo en España.

Según las últimas encuestas sociológicas, PP y PSOE se están desgastando en medio de una crisis que todo lo arrasa. Uno porque el gobierno no acaba de lucirle y el otro porque se está hundiendo en la oposición. Ante este panorama, las miradas del desconcertado ciudadano se van desplazando hacia unas opciones minoritarias que, aunque tímidamente, crecen en intención de voto. Las causas para explicar esta tendencia son múltiples, pero podemos detenernos en una: la claridad del mensaje.

Y llegado aquí vuelvo al inicio gastronómico de este artículo. El personal empieza a estar cansado de políticos que disfrazan, ocultan o incluso cambian el menú que nos han vendido. Es verdad que en no pocos casos cuando los pequeñitos han tocado poder también han variado los ingredientes que inicialmente nos ofrecían. Pero a lo que iba. Lo que la gente quiere es que no la engañen. Si prometen pan y cebolla porque no hay más, que no me pongan en la carta  “Suspiros otoñales laminados de tiernas lágrimas blancas” para luego hacer lo que quieran. Y en esta confusión los grandes se mueven como pez en el agua.

Ahora más que nunca es necesario saber qué me vas a dar a cambio de mi voto. Yo personalmente estoy harto de que me vengan con “Aires de….”