Archive for Septiembre, 2011

Acorralados como Rambo

Martes, Septiembre 27th, 2011

Escribo esta columna a una hora en la todavía no se sabía si el famoso UARS, el satélite incontrolado de la NASA, había caído a la Tierra y las consecuencias de ello (espero que no provoque ninguna desgracia). Este cacharro es uno de los miles de fragmentos de basura de todos los tamaños que danzan alrededor de nuestro planeta azul. Vamos, que estamos como los galos de Asterix que a lo único que temían era que el cielo se desplomara sobre su cabeza. Pero nosotros, a diferencia de ellos, sí que tenemos más miedos. El panorama está para competir con esos extraños neutrinos que viajan más rápido que la luz y huir como mínimo a Ganímedes. Porque a parte de la amenaza celeste, lo que campa por la Tierra empieza a producir pavor. Mientras que los científicos nos intentan tranquilizar explicándonos las escasas posibilidades de que el artefacto volador pueda provocar heridos, desde la casa de los horrores en la que se ha convertido el FMI nos anuncian, entre el derrumbe generalizado de las Bolsas (y los bolsos de los ciudadanos), que el mundo ha entrado en una peligrosa fase, pero que todavía hay tiempo de evitar lo peor (¿?). A todas éstas sale Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, y nos predica que los tiempos peligrosos requieren de gente valiente. Que se lo diga a los que están reunidos en la ONU. Yo, si pudiera, le compraría un billete a Richard Branson para que me embarcara en una de esas naves espaciales que está construyendo.

Espere diez años

Martes, Septiembre 27th, 2011

“Permitidme, Mr. Sans-délai, le dije entre socarrón y formal, permitidme que os convide a comer para el día en que llevéis quince meses de estancia en Madrid”. Este párrafo pertenece al genial artículo “Vuelva usted mañana” de Mariano José de Larra, publicado en 1833, y en el que atiza a la Administración española por su lentitud y pereza a la hora de resolver los asuntos ciudadanos. El tal Sans-délai quería aclarar un problema de familia y estudiar la posibilidad de invertir dinero. Todo ello en cinco días. El extranjero se topa entonces con el exasperante  y reiterativo “vuelva usted mañana” y acabó derrotado. Han pasado 178 años y en ocasiones parece que nada ha cambiado. Todo esto viene a cuento porque ayer se reunió la Comisión balear de Medio Ambiente -la primera sesión de esta legislatura- y ¡sorpresa!, hay 800 expedientes que están pendientes de resolución, algunos de ellos con una antigüedad de diez años. Cuántos proyectos habrán caducado cuando les toque el turno y cuántos promotores habrán ya perdido el interés inicial de emprender un negocio. En definitiva, cuántas inversiones se han ido por el desagüe. Pero lo de este organismo no es la excepción. Cada persona tiene su particular historia de cómo ha sido atrapado en la telaraña de la burocracia. Si Larra pudiera leer la noticia que publica este diario en la página 11, no tocaría ni una coma del “Vuelva…” y lo mandaría como carta del lector.

Bob Esponja y Caillou

Viernes, Septiembre 16th, 2011

Ambos son como de la familia en los hogares con niños pequeños. Los vemos en la televisión, en cuentos, revistas, muñecos, mochilas, gorras… Cada uno a su manera, la esponja que vive en Fondo de Bikini y el pequeño canadiense,   son hoy dos de las estrellas de las series infantiles. Y todos tan contentos hasta que un equipo de investigadores de la Universidad de Virginia (EEUU) ha asegurado que el bueno de Bob puede generar déficit de atención en menores de cuatro años. La conclusión se basa en que la serie de Calamardo, Patricio y compañía tiene un ritmo muy rápido y la contraponen con la lentitud de los episodios de Caillou. La productora se ha defendido poniendo en cuestión las pruebas realizadas, además de indicar que los dibujos están dirigidos a un público de entre 6 y 11 años. Y ahí ha quedado la cosa de momento. Personalmente, creo que el tema se soluciona -como en otros tantos casos- en el ámbito de la responsabilidad de los padres. Pero a mí toda esta polémica me ha sumergido en un mar de dudas. ¿Y qué pasa con toda la generación que crecimos con los personajes de Disney, los cuentos como “Caperucita Roja” o “Los tres cerditos” y las aventuras de “Lassie”? ¿Tendremos algún tipo de trauma? Que se pongan los científicos a trabajar, que a lo peor resulta que la crisis mundial actual es culpa de que Mickey Mouse y el Pato Donald se movían muy rápido.

Los Campos de golf

Viernes, Septiembre 16th, 2011

Hablar de campos de golf en Menorca es, históricamente, mentar la bicha. En una pequeña isla que ha sabido preservar su paisaje mejor que Mallorca y Eivissa (gracias al ejemplar equilibrio entre los sectores agrario, industrial y turístico, lamentablemente desaparecido), cualquier intervención en el territorio que pueda ser irreversible causa un lógico temor. Además, en la memoria colectiva están iniciativas que iban asociadas a un desarrollo escasamente sostenible. El sueño de Shangri-La en Es Grau era una pesadilla que afortunadamente la sociedad menorquina supo parar a tiempo.

Si nos ceñimos estrictamente a lo deportivo, el golf no tiene por qué verse estigmatizado, como no lo es, por ejemplo, construir una ciudad deportiva de fútbol, un hipódromo o un complejo acuático. Las dudas, vienen por sus dimensiones, la ubicación, los posibles efectos medioambientales y si va o no asociado a una oferta urbanística.

Ahora Alaior tiene un proyecto encima de la mesa y Sant Lluís puede que también lo tenga en breve. ¿Hay que rechazarlos de entrada? La primera de las propuestas parece, a falta de conocer más detalles, muy alejada de aquel Shangri-La. Si el campo cumple con las exigencias medioambientales, genera riqueza y revaloriza una de las principales zonas turísticas ya consolidadas habría que darle como mínimo la oportunidad de estudiarlo. El no “porque no” es poco argumento.

¿Y ahora qué hacemos?

Sábado, Septiembre 10th, 2011

Ya tenemos armado un nuevo lío por la falta de previsión de nuestros gobernantes. Menorca tiene graves problemas de salinización en los acuíferos de Ciutadella, pero también en Maó, Sant Climent y Es Castell la calidad del agua deja bastante que desear. Esta situación se arrastraba desde hace años hasta que se encontró la solución: ¡Hay que construir una planta desalinizadora!. Y así se hizo, sorteando diversas y habituales polémicas medioambientales. Pasa el tiempo y empieza una historia que, por desgracia, se repite en tantas obras públicas: retrasos, imprevistos, algún que otro fallo, que ahora nos faltan cien metros de tubería… y así hasta que resulta que no tenemos tres millones para conectarla a los depósitos municipales de la ciudad de Ponent. Además, ¡sorpresa!, el precio sale muy caro para el consumidor. ¿Qué hacemos?. Tranquilos, nos dicen, tenemos el remedio: para que sea rentable y el coste asequible hay que suministrar a toda la Isla. Son solo, 20 millones más. Vale, gracias, pero no llevo suelto.

Y así estamos, con una infraestructura millonaria parada y con el agua salada corriendo por los grifos. Conclusión a día de hoy: “S’operació ha anat bé però madona és morta”.

Objetos perdidos

Sábado, Septiembre 10th, 2011

El otro día me sorprendí al ver a una persona utilizando una cabina de teléfono cercana a mi casa. Cada mañana paso a su lado y suele permanecer solitaria, mientras la gente la ignora ocupada como está en dar voces a través del móvil. Incluso una vez me acerqué para ver si funcionaba. Daba tono, además en el pequeño habitáculo acristalado incluía toda una serie de información sobre códigos e instrucciones. La verdad, es que ya quedan pocas. Lo mismo le pasa a los buzones. No sabría decir cuánto hace que no deposito una carta o una postal en uno de ellos. A mí los que me gustaban eran aquellos que parecían un cohete. Grandes y con su característico color amarillo. Creo que todavía quedan algunos. Mientras pienso en todo esto, me doy cuenta que en Maó han desaparecido los semáforos (quedan los de la Estación de Autobuses). Las rotondas los han jubilado.

Hasta hace poco tiempo, las cabinas telefónicas en sus múltiples versiones, los buzones y semáforos formaban parte de nuestro paisaje urbano. Elementos todos ellos que respondían a las necesidades públicas del momento y que era impensable poder pasar sin ellos. Incluso, a veces compartían espacio. ¿Alguien tiene una foto de los tres juntos? Seguro que la hay.

Rendir cuentas

Sábado, Septiembre 10th, 2011

Confieso que siento sana envidia cuando comparo nuestra vida parlamentaria con los sistemas británico y norteamericano. Evidentemente tienen sus defectos, pero ver al primer ministro Cameron o al presidente Obama (como ya les ocurriera a sus predecesores) sudar tinta para convencer a los miembros de sus partidos para que les apoyen en determinadas iniciativas legislativas es estimulante para la democracia. Aquí, en casa se vota lo que dice el jefe y, como dijo Guerra, el que se mueve no sale en la foto. Por eso, y a cuento de la reforma constitucional, detectar discrepancias internas o incluso algún caso en el que se rompe la disciplina de voto es saludable, a pesar de las tensiones que se generan.

Ahora que se acercan las elecciones generales, los menorquines no deben olvidar que en esta atribulada legislatura hemos tenido a tres políticos con cargo en Madrid. Dos diputados, Gràcia Muñoz y Joan Carles Grau, y un senador, Arturo Bagur. Todavía no se sabe si repetirán en las listas, si sus respectivos partidos le dará nuevas obligaciones o si directamente se irán a casa. Sin embargo, todos ellos están obligados a rendir cuentas tanto a los que les votaron como a los que no. En definitiva, explicar qué han logrado, o al menos intentado, hacer. Defender los intereses de la Isla era su principal misión. Para eso fueron elegidos y han cobrado durante estos cuatro años.

El doctor Zebra

Sábado, Septiembre 10th, 2011

Uno de mis hijos destaca por tener una curiosidad desbordante, que a veces pondría en apuros hasta la mismísima Enciclopedia Británica. Suele ocurrir a la hora de comer -momento en el que la televisión está vetada- cuando de repente saltan preguntas como las que siguen: ¿Cómo funciona un acelerador de partículas?, ¿quién inventó la tostadora?, ¿qué le pasaría a un hombre que fuera engullido por un agujero de gusano?, ¿por qué la mesa se llama así y no silla, y la silla, sofá? Los temas son variados y propios de una tertulia de Punset, pero frente a un plato de espaguetis.

El otro día intenté sorprenderle y le comuniqué que había fallecido George Charlesworth. ¿Sabes quién era? Ante la negativa, solté con cierto aire de sabiondo: un ingeniero físico británico que inventó los pasos de peatones. Seguimos comiendo. Mientras él procesaba la información, al que le asaltaron las preguntas fue a mí. Yo no tenía ni idea de la existencia de esta persona que se dedicó a resolver los problemas de tráfico con el objetivo de salvar vidas. Leyendo el obituario del popularmente conocido como “Doctor Zebra”, empecé a pensar en toda aquella gente que ahora mismo está en un laboratorio o en un taller trabajando en beneficio de sus conciudadanos. Sin duda, destacan los grandes descubrimientos científicos, pero también están todos aquellas cosas que nos hacen la vida más agradable. Por ejemplo, el lavaplatos o la mortadela. Ah! ¿quién los inventó?

Dos que dan susto

Sábado, Septiembre 10th, 2011

Confieso que cada vez que escucho que Nicolas Sarkozy y Angela Merkel se van a reunir a mí me da un poco de susto. En esta Europa que navega a trancas y barrancas por la tormenta económica que nos azota duro, queda claro que los que mandan son los presidentes de Francia y Alemania (nuestra España hace lo que puede y lo que le mandan).

El pasado martes la “dama de hierro” germana y el esposo de Carla Bruni aparecían ante la prensa sonrientes mientras se daban un apretón de manos: acababan de sellar el camino para la refundación de la Eurozona. Una medida que recogió aplausos mayoritarios por los sesudos expertos económicos. Vale, a lo mejor es lo que toca, pero y qué pasa con el efecto mariposa. Me explico: ¿cómo van a afectar a mi maltrecha economía familiar las decisiones que lideren estos dos grandes de la política?

Con la soberanía nacional debilitada, cada día que pasa las reglas de juego que luego repercuten directamente en los bolsillos de los sufridos ciudadanos de a pie se toman desde cimas más altas (además de eso que llaman los “mercados”).

En definitiva, yo quiero saber qué me va a pasar después del famoso apretón de manos.