Archive for julio, 2011

¿Quién puso la butaca?

martes, julio 5th, 2011

Hay innumerables edificios que entre sus paredes guardan misterios que han llenado libros de la España mágica. En Menorca tenemos como ejemplo clásico el Hotel Almirante de Es Castell, donde la leyenda dice que habita el fantasma de uno de sus huéspedes más ilutres, Cuthbert Collingwood, comandante en jefe de la Marina Real Británica en el siglo XVIII. Hay algunos casos más, pero esta semana se ha descubierto uno nuevo: la butaca relax del despacho de Presidencia del Consell. Una de las primeras órdenes del nuevo presidente insular, Santiago Tadeo, fue decir: “Eso fuera de aquí”. Lo que no dijo es dónde la han llevado. Su antecesor en el cargo, Marc Pons, explica que “cuando llegué ya estaba en el mobiliario” , añadiendo que no se ha desgastado en absoluto (dando a entender que, si está nueva, ni él ni Joana Barceló la utilizaron). ¿Entonces qué hacía allí? Se dirá que cuando se decora una casa siempre se pone algo de diseño y en este caso fue un mueble antiestrés, por si acaso. Vale, pero quién lo decidió y cuánto costó. Habrá que llamar a Iker Jiménez.

Gracias, profes

martes, julio 5th, 2011

Un halo de fiesta recorrió la pasada semana los centros educativos. Era el punto y final alegre a un largo año académico. Actuaciones musicales, meriendas, despedidas… y todo un verano por delante para disfrutar (y estudiar para los que tengan materias suspendidas). Y, como  siempre, alguien se dirige a un maestro y le suelta: “¡Qué suerte tenéis!, ya me gustaría a mí tener tantas vacaciones como vosotros”. Es ésta una de tantas demagogias injustas. Primero porque no es cierto (no tienen tres meses de “dolce far niente”). Y segundo, qué pronto se olvidan los esfuerzos que la gran mayoría de docentes realizan durante el curso. Convendría recordar que tienen que lidiar cada día con problemas como la masificación, falta de espacio y material, cambios en la política educativa, además de suplir la dejación de funciones de no pocos padres y madres, mantener el interés de las familias por el desarrollo intelectual y personal de sus hijos (no es fácil), ayudar a la integración de los alumnos extranjeros o con dificultades de aprendizaje… ¿seguimos? Yo como padre (e hijo de un maestro), lo que quiero decirles es: gracias, profes.

Lo que es y no es fiesta

martes, julio 5th, 2011

Beber y volver a beber, hacer gracietas/gamberradas que molestan a pequeños y grandes, ensuciar, poner en peligro a otras personas, imprudencias, hacerse dueño de la calle… y, lo peor de todo, “presuntas” agresiones sexuales amparadas en el anonimato de los tumultos. Todo esto, y algunas cosas más, han puesto este año un lamentable borrón en las fiestas de Sant Joan, injusto e innecesario.  El sentimiento y emoción de unas celebraciones que están arraigadas en el corazón de los ciutadellencs y de tanta gente que las siente como suyas merecen que el tema de la masificación y la seguridad sea tratado urgentemente por parte del Ayuntamiento y la Junta de Caixers Senyors. La denigrante imagen que ilustra nuestra portada de hoy, de una joven violentamente asaltada por unos miserables, es además de un delito un insulto a una tradición guardada celosamente generación tras generación.

La parte negativa de lo ocurrido en Ciutadella tiene que servir de aviso al resto de poblaciones de la Isla que sucesivamente, a lo largo del verano, irán celebrando sus fiestas populares. Evitar los desmanes y que los jaleos se conviertan en macrobotellones no está sólo en manos de las autoridades, sino de todos los menorquines. Educación, respeto y alegría sana. Ésta es la fórmula de que se ha de beber este verano.

El coche y la crisis

martes, julio 5th, 2011

Hacer compatible el tráfico rodado con las tendencias urbanísticas que recomiendan la peatonalización de los centros de las poblaciones es difícil. De hecho, se crean intensas polémicas como la que se está viviendo en Sant Lluís o debates interminables como el de Maó. Hay casos en los que el dilema se ha resuelto de una manera más natural y que al cabo de unos años ha generado tal consenso que ya no tiene vuelta atrás, por ejemplo en Ciutadella. El meollo de la cuestión es que, para bien o para mal, el coche se ha convertido en nuestro compañero inseparable (al menos para la mayoría) y las necesidades de regularizar el tráfico o el aparcamiento han condicionado en buena parte el diseño de las ciudades. La solución no es fácil, porque lo que a unos les parece beneficioso para otros tiene tintes dramáticos. Y en estas estamos en intentar “pacificar” la circulación en unos pequeños núcleos con un altísimo parque automovilístico.

Evidentemente, lo ideal sería poder llegar y aparcar frente a nuestro destino (sea domicilio, tienda, cine o bar) y también es cierto que los comercios pueden resultar afectados por una mala decisión. Pero mal estamos si el sustento económico de un pueblo depende sólo de que se cierre una calle. A lo mejor habría que preguntarse si la crisis no tiene un origen más profundo.